Tiempo de Lectura: 3 minutos

 

Hay que reconocer que muchas webs de hoteles dan risa…, o mejor dicho pena. Luego nos quejamos que la gente reserva en Booking, en Expedia…, o en cualquier web de reserva hotelera, pero ES PERFECTAMENTE NORMAL!! Si a nuestro motor no hay por donde cogerlo e incluso es complicado encontrar hasta el número de teléfono, pues me da a mi que tenemos un pequeño problema.

Ahora no podemos andarnos con tonterías, si queremos reservar una habitación lo queremos en el momento y cuanto más bonito mejor. Hay que reconocer que tod@s somos vagos por naturaleza y todo lo que sea facilitarnos las cosas… NOS MOLA!. Así que deja de hacer perder el tiempo y si tienes un buen producto/servicio , pues véndelo!!

Aquí te hago un pequeño repaso de cosas que odio de las webs de hoteles, son cosas de sentido común, pero que todavía suceden, más de lo que pensamos:

  • Las intros en flash. No hay nada más triste que una intro en flash, cada vez que veo una me aterro. Estás perdiendo unos segundos valiosisimos de tu vida viendo algo absurdo en movimiento. Aunque tengan el botón de saltar intro, sigue siendo muy triste.A google tampoco le gustan.
  • Los pop-up. Tengo que reconocer que no me gusta nada, estamos metiendo una interrupción en la navegación, y debemos sopesar muy bien si queremos jugárnosla con este tipo de elementos, hay formas más inteligentes de pillar el email que no con un pop-up.
  • La reproducción automática de contenido multimedia. Existe la leyenda urbana de ver contenido en el trabajo, y tanto si es así como sino, pues mejor no meter este tipo de contenido automático. Bueno, y de la músiquita mejor ni hablamos, por favor!!.
  • Elementos animados…0.  No recomiendo meter elementos animados en la web, los usuarios pierden la atención y pierden el foco.
  • Las imágenes de archivo. Para los que sois de pueblo lo entenderéis mejor. Las imágenes de archivo son como la gente de tu pueblo, vayas donde vayas te los terminas encontrando. Queremos ver fotos reales de gente real, con calidad,pero reales.
  • Contactos escondidos. Hay que perder el miedo de que la gente encuentre el contacto, debemos poner el teléfono, whatsapp, twitter, Facebook…, lo que haga falta. Ponerlo en zona clara y visible.
  • Textos para personas no para motores. Aunque no solemos leer el texto, os recomendamos que se escriba para ayudar e informar a personas, no a ningún pingüino ni a ningún colibrí.
  • El traductor automático de Google. Si de verdad queremos competir en otro mercado, mejor traduce, no es tan caro y el resultado podrá ser el esperado. Con las traducciones de Google solo salimos del paso, y una empresa serie no puede andarse con tonterías.
  • Botones sociales hasta en la sopa. Hay gente muy friki de los hoteles, pero hasta el punto de twitter un tipo de habitación…, pues como que no.
  • Llamadas a la acción sobre ofertas “falsas”. Nada más frustrante que una llamada a la acción sobre una oferta que luego no era tal.
  • Cuidado con los Slider de imágenes. La tendencia es a desaparecer, pero si aún los conservas, la idea es que no te traslade a otra página, que te facilita el pasar de slide y el poder cerrarla.
  • Fotos malas o super retocadas. Ya escribí un artículo sobre Oyster.com(que por cierto, lo ha comprado recientemente Tripadvisor) sobre imágenes retocadas. Me parece muy triste ver malas imágenes o imágenes falsas sobre el hotel en cuestión. Si algo vende en internet son las imágenes y los videos, por lo que, prestarle atención no está de más.
  • Demasiado contenido. Si tu web está recargada de contenidos, en mi opinión tienes un problema. La página de nuestro hotel no debe competir con el periódico El Mundo o con el País, no es necesario. La gente quiere ver nuestras ofertas, las habitaciones, la disponibilidad…, y no mucho más, por lo que,no nos marees.

Siento ser tan claro, pero me irritan bastante estas cosas. Se que se están trabajando y que los hoteles están adaptándose a los nuevos entornos. Pero bueno, no me he metido con los diseños responsive, ahí seguro que también habría tela que cortar, y como no, las Otas depuradísimas para reservar desde nuestro querido sofá.

Así nos vá.