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Los viajes siempre han sido un premio referente en concursos, sorteos, competiciones, rifas…, el poder viajar por temas de ocio es una actividad muy valorada y revalorizada en el tiempo. Podemos decir que la gran mayoría de perfiles de cliente acepta el viajar como una experiencia positiva, ya que quien se va de viaje sabe que nunca volverá siendo la misma persona y siempre tendrá alguna anécdota que contar.

Como profesional del Marketing Turístico me llama la atención como el viajar no se ha devaluado con el tiempo, sino más bien todo lo contrario. El sector turístico ha sabido adaptarse a los cambios y ha conseguido ser objeto de deseo de la totalidad de los públicos objetivos. Realmente nunca he conocido a nadie que no le guste viajar, conocer, descubrir…, todos llevamos un pequeño aventurero dentro, y esa fuerza interior por afrontar lo desconocido nos visita de vez en cuanto, seguramente hay algunos que les visita con más frecuencia que a otros, yo tengo amigos que creo que tienen un problema, ya que es complicado pillarles por casa. *_*

Volviendo al tema, el turismo se trata de la industria de la felicidad, esa que hace realidad los sueños de muchas personas. En realidad me siento muy afortunado por dedicarme a lo que me dedico y también con una gran responsabilidad, ya que en nuestras manos está las ilusiones de muchas personas, que ven en sus vacaciones uno de los momentos más importante del año.

Trabajar en turismo significa eso, no solo vender y vender, se trata en construir ilusión para que una parte importante de nuestras vidas tenga sentido. No podemos tratarlo como un producto más, muchos valores se pierden al mercantilizar la felicidad y es ahí donde todos los que nos dedicamos a este sector debemos incidir. La mejor forma de trabajar el marketing es desde el cariño y la empatía por esas personas que quieren disfrutar. El éxito más allá de una campaña viral o de una campaña que nos persigue allá donde vamos, el éxito está en el cariño con el recepcionista, en ofertas que realmente cubren necesidades, en mejora sobre errores, en comunicar lo que sentimos y en estar del lado del cliente, ni encima ni debajo.

Este post no ha sido de herramientas, ni de aplicaciones ni tan siguiera de pautas, simplemente de realismo y de reflexión, ya que entre tanta herramienta y tanto “Top 10” hay que sentarse y pensar que estamos haciendo. (Estos días de vacaciones nos pueden venir muy bien para esto)

¡Felices Vacaciones! 🙂