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Si nos paráramos un momento a pensar en las horas que dedicamos a estár conectados a internet…, muchas no?? La informática sin interconexión pierde totalmente el sentido, o al menos a mi me lo parece. Esta imparable utilización de esta tecnología y su integración en nuestras vidas hace que los cambios se sucedan más rápido y las empresas tengan que reevaluar sus estrategias para seguir siendo competitivas.

Si tuviera que destacar un desencadenante en todo este maremágnum de innovación, sería el giro hacia el “homocentrismo” en cuanto a que el ser humano a pasado a ser, más que nunca el centro de la diana. La bidireccionalidad y el empoderamiento del cliente provoca un cambio en el paradigma, y las empresas más que nunca giran toda su estrategia en la satisfacción del cliente. Esto ligado a una economía de mercado cada vez más competitiva y globalizada, asientan las bases de un modelo de comunicación y supresión de barreras.

Por lo tanto, ¿Que es lo que Pepe, con un hostal muy mono en el Centro de Madrid puede hacer ante una situación de este tipo? Apunta Pepe!! 🙂

  • Entender a su público objetivo. Debemos utilizar el sentido común y saber quien somos y hacia quien nos dirigimos. Como diría mi madre “Siempre hay un roto para un descosido” pues en este caso lo mismo. Enfocar nuestro producto a ese cliente, satisfacer sus necesidades y mejorar siempre sus expectativas.
  • Escucha activa e implementación de mejoras. No hay mejor forma de saber las necesidades de sus clientes que preguntándoles o mediante herramientas de monitorización de comentarios. Aprende de tus errores y trabaja en un bucle de mejora continua.
  • Cambiando los huevos de la cesta del Offline al Online. En la medida que sus clientes lleguen por internet, ir cambiando los métodos tradicionales por mejoras tecnológicas.
  • Tu web es la base de la estrategia de tu marca. Antes de dedicar recursos en diversificar fuerzas, concentrémonos en mejorar la web. Una vez la tengamos preparada, nos ponemos manos a la obra en planificar y realizar acciones.
  • No nos olvidemos de las redes sociales. No es tampoco para volverse loco ni para ser los reyes del mando. Teniendo unos canales atendidos y con publicaciones puntuales puede ser muy digno. Si le exigimos más, pues a echarle creatividad, horas y dinero.
  • Estar dispuestos a canibalizarte a ti mismo. La guerra que hay de precios y comisiones es una auténtica locura,. Antes de que te expriman al máximo y le paguemos auténticas burradas a otras plataformas realiza acciones propias aunque salgas “comido por servido”.
  • La experiencia y la fidelización van de la mano. Un cliente que ha disfrutado de unas vacaciones inolvidables gracias al servicio que proporcionamos en el hotel, es un prescriptor para toda la vida. Esa es la mejor publicidad que se puede hacer.
  • Métricas y retorno. Lo datos por si solos no sirven para nada, es la interpretación de esos datos lo que nos lleva a tomar decisiones. Una de las grandes ventajas sobre la publicidad tradicional es la cuantificación de todo.
  • Multipantalla. Clientes multidispositivo que utilizan la tecnología durante todo el proceso del viaje.

Seguro que todas estas cosas te suenan Pepe, pero cuesta integrarlo en tu trabajo diario. Los cambios cuestan, y romper nuestra rutina es complicado cuando todo funciona. Con esto no quiere decir que lanzarse a lo loco sea la mejor solución, pero si el hecho de implementar diferentes mejoras que realmente beneficien a la empresa

¿Crees que todo esto está asumido o todavía falta tiempo para que todos partamos de Una mirada atrás para saber hacia donde vamos mínimos?