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Hay veces que dudo si el éxito de un destino está más condicionado por la inversión o por la implicación y la creatividad de las personas que en el habitan. Hay días en los que me siento contrariado y pienso que todo está en manos de un determinado número de personas que no saben realmente que hacer con los medios que disponen. Aún así, de vez en cuando te  llevas sorpresas tan gratas como la que descubrí en Todmorden, un  pueblo de Inglaterra de 15.000 habitantes, en el que la creatividad y el cariño de sus habitantes, les han llevado a salir del anonimato.

La receta ha sido bien sencilla, se han inventado un nuevo concepto de turismo, y este no es solo de boquilla,( como los que solemos escuchar en muchas charlas), este es real y lo llevan a cabo día a día. El concepto es el de Turismo Vegetal, la posibilidad de disfrutar y saborear el destino directamente “de la mata“.

En destino se sustenta bajo una serie de pilares:

  • Se habla directamente con la población local y se les propone la utilización de determinadas zonas que no se aprovechan tanto públicas como privadas, para el cultivo de frutas y hortalizas, de forma que se pueda realizar alrededor de toda la ciudad un corredor verde con cultivos de temporada, que a su vez los comerciantes locales utilicen para vender los mismos productos generados a partir de lo que se cultiva.
  • Se produce una comunicación directa y participativa por parte de los colegios, que toman cartas en el asunto y utilizan la acción como formación de sus alumnos, así como una gestión de la producción.
  • Se busca también la rentabilidad con pequeñas acciones, como la de “Un huevo importa” de forma que se articula un mapa con todos los productores locales que tienen pollos y venden huevos.

Si quieres conocer algo más sobre este entrañable proyecto puedes ver esta charla de  PAM WARHURST en TED London,  una de las personas encargadas llevar esta idea adelante.

 

 

¿Crees que esto funcionaría en tu ciudad?