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Antes de ver este video mi planteamiento del reconocimiento en el trabajo estaba totalmente en la retribución y en ver como a mejores resultados mayor número de ingresos (una teoría que sobre el papel puede parecer interesante aunque luego raremente se materializa).

Algo así como un trabajo por objetivos o un…”si no facturas tus hijos no comen este mes” llevar la tiranía de los mercados a tu puesto de trabajo,  y una forma de infundir autoridad y miedo en el trabajador. ¿Alguien puede pensar que una persona asustada rinde más que una persona motivada y alegre?  Si alguno de vosotros habéis pasado por un momento delicado en vuestras vidas, ¿habéis rendido más o menos que cuando erais felices y llegabais al trabajo con una sonrisa?.

Después de esta pequeña reflexión os recomiendo ver este video:

Dan Pink: El Puzzle de la Motivación

Tras ver el video me quedo con estas ideas que Dan destaca:

Hay diferencias entre los modelos que la ciencia plantea y los que plantean las propias empresas:

  • Los motivadores que las empresas del siglo XX imponen, solo funcionan en determinados casos y en determinadas circunstancias.
  • Las recompensas condicionan y destruyen la creatividad.
  • El secreto del rendimiento no está en los premios y en los castigos, sino en la fuerza de hacer las cosas por el propio interés, la fuerza por hacer las cosas por que importan.

El Resume: Si traemos los modelos implantados por la empresas y los reconvertimos a los que ya conocemos que la ciencia plantea, puede que cambiemos el mundo.

Mi conclusión es: Los nuevos modelos empresariales confían en el trabajador, el activo más importante que la empresa debe cuidar. Estamos acostumbrados (más en la situación complicada que vivimos) a vivir asustados bajo el mando de empresas con modelos autoritarios y prácticamente dictatoriales, la horizontalidad brilla por su ausencia y la opinión del trabajador se revaloriza a razón de la simpatía que su jefe le deposite, no según la valía. Basta ya de organizaciones hiper-jerarquizada y confiemos de una puñetera vez en nuestros empleados. La desconfianza genera desconfianza y los resultados están más relacionados con la motivación que con el miedo.