Analizar nuestra web y ver si realmente transmite el espíritu del alojamiento, si el viajero encuentra el contenido, si refuerza la reserva o si es más un problema que una ventaja…, son algunas de las preguntas que como gestores deberíamos hacernos. En este caso el “pollito” somos nosotros y dejar de liarla está en nuestra mano.

Los que estamos diariamente currando en mejorar webs de hoteles vemos algunas cosas que nos hacen daño a la vista, y últimamente me viene a la mente este video:

Después de echarnos las manos a la cabeza nos tenemos que poner a eliminar la maraña y hacer algo sensato y que consiga generar reservas al alojamiento. Es complicado analizar la situación de los proyectos desde dentro, el día a día nos ciega y es complicado tener una visión en conjunto de la imagen online.

A modo anecdótico y que sirva de referencia de las malas prácticas, se me había ocurrido montar un pequeño listado de situaciones que nos encontramos cuando nos sentamos a revisar las webs de nuestros clientes (tranquilos que no diremos nombres) jejej… y simplemente llegan con necesidades tan básicas como generar reserva directa, mejor posicionamiento orgánico o simplemente porque los contenidos están mal estructurados. Siguiendo en esta línea recopilo una serie de problemáticas y aporto una breve solución. Cada proyecto es un mundo y es complicado estandarizar este servicio de asesoramiento personalizado, por lo que a grandes rasgos estas serías algunas de las constantes en mejoras de webs de alojamientos turísticos que nos solemos encontrar:

  • Web de alojamientos sin motores de reserva.

Solución: Existen soluciones asequibles y flexibles para todo tipo de alojamientos turísticos. Tanto de pago por fijo como por variable sobre reservas (Cada uno debe elegir la opción que más les interese). Es importante tener un stock actualizado en tiempo real para que el viajero tenga constancia del producto que podemos ofrecerles a la hora de realizar la reserva y pueda planificarse su viaje. Sobre tecnología y gestión de alojamiento aquí uno de mis últimos artículos en Hosteltur.

  • Fotos vulgares del alojamiento.

Solución: El precio por tener unas imágenes poco profesionales es demasiado alto. El contar con imágenes y algún video del alojamiento es clave para poder reforzar los procesos de reserva. Por lo tanto, buscar un buen fotógrafo y tener una imágenes que transmitan nuestro producto a los segmentos de mercado adecuados es clave.

  • Web no enfocadas en el segmento de mercado.

Solución: Igual que acondicionamos el alojamiento para los clientes, les preparamos las habitaciones o adecuamos zonas de recreo para niños, es importante que también adecuemos la web para que el viajero se sienta cómodo. Dar visibilidad a todo aquello que refuerza su reserva, las novedades de temporada, los horarios de animación…, elementos clave que focalizan sobre el mix de cliente sobre el que el alojamiento apuesta.

  • No me encuentro en Google ni a la de tres.

Solución: Cada vez esta problemática ocurre menos, pero todavía ocurre que somos capaces de encontrar el alojamiento en Google Maps para llegar. Y empezar las vacaciones con un cabreo por no poder llegar directos, no es bueno ni para el viajero ni para el alojamiento. Tener la parte de Google My business organizada es sencillo a la vez que efectivo.

  • Solo distribuyo “camas”, nada de oferta complementaria.

Solución: Aprovecha la capacidad que el alojamiento tiene de integración en el destino. El alojamiento es un conector con actividades del lugar, y el viajero no suele viajar para quedarse en la habitación a ver la tele, sino que quiere realidad y tradición. (Al menos en mi caso).

  • Si quieres reserva directa tienes que dar un plus.

Solución: Nos quejamos en muchos casos de la intermediación como una problemática en cuanto al coste que supone para el alojamiento. En la “lucha” por equilibrar la balanza la clave está en la fidelización y en la recurrencia del viajero. En la medida que no entendamos este factor y nos obsesionemos con “salir a pescar al mar” nuestros costes de captación se seguirán disparando.

  • No mido lo que ocurre en mi web por muy bonita que sea.

Solución: Con un simple panel de Google Analytics podemos determinar los resultados de nuestra web. Esto extrapolado a la medición sobre reserva directa y reserva intermediada podemos hacernos una idea de lo que ocurre a nivel distribución y ROI de nuestras acciones de marketing online.

  • No está en el idioma del mercado al que me dirijo.

Solución:  No se hasta que punto conviene no tener la web en el idioma del mercado objetivo al que nos dirigimos. Pese a controlar inglés nos sentimos más cómodos reservando en el idioma natural. En Asiri Marketing cobramos una media de 150€ por idioma, por lo que una o dos reservas provocadas por este cambio amortizarían la inversión.

  • El responsive funciona de aquella manera.

Solución: Sigo encontrando webs no adaptadas para dispositivos móviles. Cuando más del 50% del tráfico mundial se mueve en Smartphones o Tablets, pues es como para tenerlo en cuenta.

A grandes rasgos estas podrían ser algunas anotaciones que podríamos asumirlas como elementos de mejora. Mira si la estás liando como el pollito en alguno de estos puntos y pon remedio. El coste de no tener una web decente puede ser demasiado alto si lo medimos en números de abandonos, enlaces rotos, sistemas de reserva ineficientes.., por lo que vamos a tener nuestra “casa ordenada” y a la vez intermediaremos si es necesario, hay que jugar al juego del mercado con las mejores cartas posibles y “sin liarla”(a ser posible).