Aprovechar estructuras más dinámicas bajo recursos versátiles y  adecuados para conocer la viabilidad de determinados proyectos, son algunas de las técnicas que a día de hoy se utilizan para conocer las posibilidades de negocios basados en la tecnología y en el aprovechamiento de esta para cubrir necesidades.

La versatilidad que nos proporciona internet ofrece la posibilidad de amortiguar el impacto que puede tener una inversión, ante la incertidumbre de arranque de un proyecto. Metodologías como Lean, modelos como el Canvas o técnicas sobre Desing Thinking hacen posible entender las propuestas de valor y armar versiones Beta que nos pueden dar una idea de lo que será nuestro proyecto. Nuestro espíritu disruptivo en Asiri Marketing y nuestra experiencia dentro del fenómeno Startup nos permite analizar proyectos “Old School” desde metodologías más dinámica y desde pensamientos menos anquilosados.

La validación de proyectos te permite analizar modelos de negocio con bajo riesgo en espacios de tiempo concretos y controlados.

Sin una planificación de base, lo que nos estamos dando cuenta a través de clientes que nos llegan, es ese concepto de “Validación” que necesitan determinadas iniciativa, ese crecimiento acelerado y ese estudio sobre “fuego real” que puede facilitar internet. Ese espíritu Growth Hacking nos permite ser ágiles, a optimizar recursos y a validar (cuantificadamente) proyectos en determinados mercados con todo tipo de herramientas online y offline. A partir de estructurar humanas más ligeras se pueden conseguir resultados a corto interesantes para luego crecer con estrategias más tradicionales.

Esto que puede parecer una charla de frikis o simplemente un: “he venido a vender mi libro”, es mucho más artesanal, más marketing de guerrilla y más “arremangarse” que otra cosa. Jugar con técnicas como Bootstrapping, Inbound Marketing, SEO, SEM, Email,  content marketing, bbdd… te terminan por estructurar estrategias que permitan crecer y validar, antes de sacar artillería pesada, como puede ser salir en televisión, contratar un call center que te asfixie, o ponerte a poner carteles como un descosido.

A modo de resumen y para que os pueda servir para validar esa idea que tenéis dando vueltas en vuestra cabeza, se me ocurre sacar cinco apartados para que os sirva como ejemplo como validar proyectos de marketing turístico, sin que en ello se os vayan los ahorros y la salud:

  1. Identifica un segmento de mercado y analiza su comportamiento online.  Si queremos sintetizar nuestro proyecto y reducirlo al máximo, tenemos que quedarnos con un segmento de mercado que tenga unas necesidades muy concretas. Saber cuales son las circunstancias que llevan a ese cliente al consumo,  y apostar porque nuestra intuición y el conocimiento del mercado confluyan, serán clave. Si necesitamos hablar con expertos, analizar información secundaria o extraer nuestra propia información, estamos en la fase indicada.
  2. Desarrollar una propuesta de valor lo suficientemente interesante. Una vez tengamos claro que el mercado es lo suficientemente grande como para ser rentable, viene la fase de determinar que nos hará tan “irresistibles” como para que el cliente cambie lo que hay en el mercado por nosotr@s. Intentar llevar a lo tecnológico sectores descolgados o solucionar problemas a partir de tecnología será posibilidades que nos permitirán crecer sobre mercados escalables.
  3. Atrae tráfico online lo suficientemente económico como para validar tu modelo de negocio al menor precio. Una vez sabemos donde esta nuestro cliente, sabemos lo que necesita y hemos dado forma a nuestro producto, tenemos que ponérselo delante de la forma más natural posible. En fases muy iniciales, se suele canalizar tráfico hasta una landing page donde se informe o directamente se distribuye el producto. La canalización de ese tráfico es el verdadero arte, el como lo consigamos, que sea legal y a que precio eso queda ya para “los artistas”.
  4. Aprovecha partners y socios estratégicos que te ayuden a crecer sin “desangrarte” por el caminoLa típica frase de: “para ir rápido ve solo, pero para legar lejos ve con alguien” es muy cierta. En muchos casos lo que ansiamos es un tráfico que determinadas plataformas que ya lo tienen adquirido. Puede que la vida útil de un lead o de un usuario para una plataforma llegue a su fin y que para tí empiece (toma nota de ese dato). Analiza el mercado y entabla relación con partners que puedan querer diversificarse o en otros casos (los más chungos) quieran copiarte para saltarte. Por lo tanto, si es muy necesario, aprovecha la tecnología y el khow how de otros, sin que ello condicione la vida de tu proyecto.
  5. Analiza cada movimiento y determina los costes de adquisición al milímetro. Cuantifíca cada una de las acciones que lleves a cabo y determina el recorrido que realizan. Los recursos limitados nos empujan a dosificar al máximo los esfuerzos y a trabajar contrarreloj. Lo lógico sería para acelerar al máximo trabajar con Dead Lines utilizando metodologías como la Scrum, extrapolada a cualquier tipo de proyecto, no solo a la parte de programación y desarrollo.

Estos 5 puntos de pueden dar una visión de cual sería una fórmula para validar un proyecto básico. Directrices que pueden darte una idea de metodologías de trabajo rápido, efectivo y con recursos limitados.