Somos muchos los que nos proponemos arrancar el año con nuevos propósitos, nuevas expectativas y con más ilusión…, aunque eso en Febrero suele estár olvidado, seguimos en nuestra zona de confort y volvemos a nuestras mismas rutinas de siempre.

Bueno, no vamos a ser tan pesimistas, hay veces que realizamos pequeños cambios y de ahí llegan los grandes. Por lo que, la mejor opción es retomar el año con energía y con ganas de mejorar. Confío en el trabajo orientado a la mejora, ya que no hay más caminos, o el estancamiento o la mejora, y dado que solo vivimos una vez… Pues tratemos de hacerlo lo mejor posible ;).

Ahora es cuando llega el momento del caos, ¿Conocéis la teoría? Según Wikipedia (Pequeñas variaciones en dichas condiciones iniciales pueden implicar grandes diferencias en el comportamiento futuro, imposibilitando la predicción a largo plazo). Ahí es cuando hay que moverse, tomar decisiones y realizar el pequeño cambio para que todo se mueva en la dirección que nosotros queremos.

Vamos a ver por donde podemos empezar para empezar a reactivar nuestro entorno laboral:

  • Acciones en base a estrategias: Arremángate la camisa y coge lápiz y papel, ahora no necesitamos ordenador. Desarrolla un mapa de donde nos encontramos y donde queremos llegar. Dibuja tu mapa y el camino a seguir. Las estrategias vas asociadas a diferentes acciones, por lo que asocia tus objetivos a propuesta reales.
  • Decisiones entre departamentos: Todavía hay muchas empresas que competen entre departamentos. Esto es más sangrante aún en el sector turístico. Señor@s, somos una piña, y como tal tomamos las decisiones por el bien común.
  • Analiza las nuevas fuentes de datos:  En muchas empresas todavía no han oído hablar sobre conceptos como CRM. La articulación de información en base objetivos, son conceptos que debemos de tener claros. Tenemos un gran conocimiento sobre nuestro cliente, pero debemos plasmarlo y aplicarlo en las acciones que realicemo
  • Realiza acciones en base a perfiles reales. Seguro que os suena el concepto de “matar moscas a cañonazos”. Eso se acabó hace tiempo, ahora realizamos acciones personalizadas a clientes que tienen nombre y apellidos. Por lo tanto, analiza perfiles y desarrolla tu producto.
  • Los comentarios no son solo de cara a la galería: Agradece los halagos y las críticas. Detrás de un cliente hay enfadado hay un cliente agradecido por haberle escuchado. La tecnología esta desarrollada no solo para que 4 se hagan ricos, sino para que hagamos mas felices a los que nos dan de comer cada día.
  • Analiza los costes de distribución: En la distribución no existen ni los buenos ni los malos, todos son caminos más o menos directos a nuestro cliente, que suponen un coste  de que debemos aprender y actuar en consecuencia.
  • El móvil también juega: (Un estudio de The App Date revela que en España ya hay 37 millones de smartphones, tablets y televisores conectados ). Esto indica que al menos lo tengamos en cuenta ¿no?. No se exige realizar la app del siglo, sino al menos tener nuestra web visible y llegar un seguimiento del tráfico que los dispositivos móviles nos suministran.
  • Exprime al máximo tu web:   Lo ideal sería renovar la web cada 2 o 3 año de forma que podamos tener una web actual y fresca de cara al cliente. Al igual que la moda las tendencias webs cambian, y lo que para nosotros era lo último hace unos años hoy es algo desfasado. Por otro lado, debemos saber sacar al máximo partido a nuestra web, trabajar los banners, las secciones de ofertas y hacer que nuestro blog sea muy relevante para nuestros clientes.
  • Evaluar la experiencia en varios canales:  Analiza tu visibilidad en diferentes canales y dispositivos, y adecualos a tus clientes potenciales. No gastes ni tiempo ni dinero en algo que no sea rentable.
  • Simplificar el proceso de reserva: Tenemos que estar seguros  que lo estamos haciendo lo más fácil posible para nuestros clientes. El motor de reservas es uno de los principales encargados de que la reserva fluya en el menor número de pasos, y de una forma sencilla para los usuarios.
  • No pierdas de vista el programa de fidelización: Un error sería no estár haciendo nada en este sentido. Potenciar la estrategia de fidelización contribuye a reducir nuestra estrategia de captación.

Estas son algunas de las acciones que podemos empezar a aplicar. No es necesario que nos agobiemos y que queramos cambiarlo todo el primer día. Evidentemente eso es imposible, pero si que podemos empezar a hacer pequeños cambios, siempre orientados a resultados.  No hay mejor forma de justificar una inversión que aportando  resultados en base a objetivos.