Es impresionante ver los números sobre el contenido que se genera a diario en redes sociales, solo Instagram según datos de Just Social sube al día a la plataforma 45 millones de nuevas imágenes. No solo es un gran volumen de contenidos sino es un importante contenido etiquetado y categorizado que genera un conocimiento importante sobre aquellos lugares sobre los que se articula contenido.

Gran cantidad de destino ya se han dado cuenta de este potencial e intentan implementar acciones para aprovechar ese contenido. No solo es Roberto Brasero quien aprovecha esos contenidos, sino que podemos ser muchos más los que analicemos el contenido que se está generando e implementemos este conocimiento en nuestra estrategia de marketing.

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Ahora bien, para poder implementar acciones en las que el contenido de terceros prolifere en nuestros canales, debemos de ser una organización lo suficientemente abierta y dinámica como para monitorizar el contenido que se está generando y poder utilizarlo allá donde podamos sacarle mayor provecho.

Pensándolo por un momento, es lógico que aprovechemos una información así de valiosa, ya que la inmensa mayoría de motivos que he encontrado no hacen sino confirma las ventajas de acciones de este tipo:

  • Aprovechamiento de contenido simplemente por su estética. Hay auténticas maravillas en Instagram pidiendo a gritos que las utilicemos y que potenciemos tanto el contenido en sí como a su autor, por supuesto.
  • Implicar a tu audiencia en la generación de contenido. Al final quien genera el contenido es la persona que se encuentra en el lugar (que agudo he estado :p) por lo tanto, siempre es un público potencial o evangelizador de nuestra marca. Fomentarlo ya es un arte.
  • Lograr posicionar una etiqueta que nos facilite y nos permita darnos a conocer. Potenciar alrededor de nuestra marca una etiqueta es una forma inteligente de facilitarnos la vida en relación a un contenido con unas características determinadas.
  • Nuevas secciones de nuestra web actualizadas en tiempo real sobre etiquetas. Secciones en nuestra web a partir de menciones de nuestra cuenta o categorías determinadas, dan un dinamismo interesante.
  • Contenido gratuito. Son miles los fotógrafos que están ahí generando contenidos de forma altruista, con el único objetivo de reconocimiento. Pues se lo damos, porque se lo han currado.
  • Actualización de los contenidos periodicamente. Conozco webs que tienen las imágenes muchísimos años sin renovarlas, de esta forma nos aseguramos una regeneración automática.
  • Conocer el punto de vista del cliente. Esta es una forma fácil de tener un análisis del cliente a golpe de foto, de esta forma podemos mejorar aquello que el cliente nos está mostrando.
  • Potenciar el contexto generado por el visitante. La relación de confianza que se crea con el cliente a partir de dar esta herramienta, es mucho mayor que cuando nuestra web está repleta de fotos irreales recargadas de photoshop.
  • Fotos como elemento gancho. Si el tiempo de permanencia es uno de los factores seo más importantes, tener fotos chulas puede potenciarlo exponencialmente.

Esta seguro que no es una fórmula perfecta, que nos llevará trabajo depurar esas imágenes, que habrá fotos que no vayan con nuestra estética…, pero esto es así. Desde que decidimos estar en redes sociales la batuta la tiene el cliente, y de verdad, creo que nadie se despierta por la mañana con ganas de amargar la vida a un hotel o a un destino con unas fotos puñeteras. Puede ser circunstancial, ya que si hay fotos que nos pueden perjudicar, es porque hay algo que no está bien, y por lo tanto debemos de poner de nuestra parte para solucionarlo.

Vale ya de resistirse, si somos abiertos nos la jugamos, si vamos a estar montándonos películas, mejor nos quedamos como estamos. Las teorías de la conspiración las dejamos para Hollywood.

¿Te atreverías a implementar una estrategia así, o te parece demasiado atrevido? 🙂