En un artículo publicado recientemente en Hosteltur he podido extraer un dato curioso:

Un estudio realizado por las compañías Fuel y Flip.to sobre el comportamiento de la web de viajes constatan que precisamente la web es el factor más influyente en la búsqueda y reserva de un hotel” ¿Lo dudabas?

La web es una herramienta de aporte de valor muy potente, que permite canalizar la percepción del viajero y conocer realmente que transmiten los alojamientos, los destinos o cualquier empresa de oferta complementaria. Seña de identidad y símbolo de la prescripción de un cliente que busca sentirse reflejado en el producto que ahí puede encontrar y que debe de conectar con la necesidad que se ha generado previamente.

Tras una interesante charla con Oliver del portal AlojamientosPirineos.com, y tras analizar portales de reserva y la mecánica que utiliza viajero a la hora de planificar viajes, se deduce lo complicado que puede ser saltarse la ecuación que implanta el mercado a golpe de talonario. La reserva directa se convierte en un lujo para muchos alojamientos y todo indica que debemos jugar al juego que proponen plataformas sencillas, visuales y que facilitan la misión del viajero. Por lo tanto, para romper la inercia hay que anticiparse al proceso de búsqueda de servicios asociados al viaje. ¿Como hacemos esto?

Si aplicamos el sentido común, el objetivo del viaje está marcado por el destino y el poder de este, que está en la mayoría de los casos por encima de cualquier alojamiento. Por lo tanto, disponer la capacidad de ser un elemento representativo, singular o simplemente canalizar ese valor, debe de ser diferencial a la hora de ganar visibilidad sobre territorios concretos. Como concepto puede parecer sensato, pero la cosa se pone interesante cuando debemos transmitirlo en un entorno frío como puede ser el online. Por lo tanto, conviene analizar como potenciar el arraigo al territorio a nivel online y como generar tráfico que nos permita mirar nuestra cuenta de resultados con buenos ojos:

  • Apostar por potenciar el producto como eje central de la actividad. El valor diferencial de tu web respecto al de cualquier OTA debe de empezar y terminar en el producto. Muy por encima de cualquier valor tecnológico. Hace unas semanas en uno de mis artículos en Hosteltur, tras analizar al estrategia online de los mejores Hostels del mundo, la conclusión era que la tecnología no era el principal valor que aportaban estos alojamientos.
  • Conectar el producto con los agentes locales. Contar con la fuerza del municipio y canalizarlo en favor del producto es una herramienta clave. El clásico empoderamiento aplicada a la oferta del alojamiento, tanto por el producto en sí como por la visibilidad que te permite tener los prescriptores lanzando mensajes hacia el exterior. Airbnb a través de sus experiencias se lo ha creído y nos ha hecho que nosotros también creamos. La red de Evangelizadores de la marca se canaliza directamente a través de una oferta conectada directamente con las singularidad del destino.
  • Personaliza las diferentes fases de la captación del cliente. Existen herramientas que facilitan la interacción y la atención personalizada del turista. Introducir elementos en nuestra estrategia digital para acercar al cliente al alojamiento y que esto a la vez estos potencien la reserva. Tener una menor capacidad y ser más independientes en la gestión permite ser rápido y dinámicos a la hora de tomar decisiones, y eso tiene que notarse.
  • La estandarización está reñida con la personalización. Que te hagan sentir especial es una actividad difícilmente escalable si no hay una atención y un “fuego de cobertura” detrás. El volumen te hace sentir ganado, ese que pasta cual oveja en el campo. Cansado de sentirme “turista” y con ganas de sentirme “aventurero” que encajo en el lugar y que permito con mi dinero que aquello siga siendo auténtico.
  • Tengo que ser el “puto amo” de los contenidos del lugar. Si eres el que más sabe de la zona prepara “lápiz y papel” y ponte manos a la obra. Si realmente quieres ser visible y referencia a nivel destino en buscadores,  tendrás que aflojar pasta en generación de contenidos o generar información interesante para el viajero en las diferentes fases del proceso del viajero. Solo hay que hacer una búsqueda sobre la zona y ver quienes están ahí, normalmente bloggers o algunas Otas que están apostando, pero nada comparado a lo que tu podrías aportar.

Ahora empieza lo bueno, es cuando te pones las pilas y empiezas por diseñar un producto atractivo, auténtico y que conecte con las necesidades de tu público objetivo. A partir de ahí ya nos encargaremos de pintarlo lo más bonito posible.