Si hacemos una relación entre las personas que tienen Facebook (1080 millones de usuarios) y las personas que utilizan el email (3.800 millones de personas) prácticamente la cifra se triplica, es cierto que estas cifras estarán infladas por la cantidad de cuentas de email, así como de cuentas de Facebook falsas…, pero del dato se puede tomar alguna lectura. Debe quedar claro que tanto redes sociales como el email, o cualquier otro canal que implique comercialización, deben de gestionarse de formas diferentes, con  objetivos totalmente diferentes. Para muestra un botón, por lo que te facilito algunos datos (en EE.UU) sobre la utilización del correo y el potencial que tiene como herramienta comercial:

  • El email tiene una mayor tasa de penetración, ya que el 91% de los consumidores de EE.UU. revisan su correo a diario.
  • Aunque de 2008 a 2012 el uso del correo electrónico disminuyó en un 20% en EE.UU., el pasado 2013 se enviaron más de 838 mil millones de emails.
  • Durante la temporada navideña de 2.013 las ventas generadas a través del email aumentaron un 16% respecto al año anterior.

Más o menos podemos tener una referencia de la importancia cuantificada del email como herramienta dentro del área comercial. Aún así estos datos conviene cogerlos con pinzas, ya que en España los hábitos de consumo no tienen por que ser los mismos, aunque la línea así sea. Acoto las razones por las cuales estoy convencido del potencial del email, así como del recorrido que tiene y seguirá teniendo:

  • Campañas segmentadas y personalizadas. En la medida que aumentemos el conocimiento y la eficiencia de nuestras bases de datos, así como del compromiso de personalización de la experiencia hacia el cliente, podemos exprimir el email y optimizándolo para la consecución de objetivos.
  • Canal promocional permitido. Si el cliente nos dá su consentimiento, aquí podemos encontrar un canal directo y económico de promoción. Una forma muy interesante de “atacar” a ese cliente está interesando (de partida) y familiarizado con nuestro producto.
  • Un mensaje en sintonía con el cliente. A la hora de dirigirnos con el cliente, es interesante adaptar el mensaje al cliente. Tengo la idea bastante clara, el cliente quiere cercanía y colegueo…, pasamos de emails serios y formales.
  • Un canal adaptable a cualquier etapa del funnel de conversión. Si algo nos permite el email es versatilidad para poder utilizarlo en cualquier etapa del proceso de compra, tanto en la parte de inspiración, toma de decisiones o en la misma conversión. Todas y cada una con unos objetivos predeterminados que nos justifique siempre los resultados.
  • Análisis y capacidad de mejora. De nuestro sentido común y nuestra capacidad de análisis dependerá el éxito de nuestras campañas. Planifica, analiza y mejora.

Ahora es cuando llega el momento de plantearnos nuestra estrategia de email y tomar cartas en el asunto. Ya has visto el potencial a todos los niveles, solamente toca trabajar la base de datos y contratar una herramienta tipo Mailchimp o Benchmarkemail. A base de sentido común y de una utilización de estas herramientas tan sencillas, obtendrás grandes resultados.

¡Toca arremangarse! 😉

Fuente: www.pymesyautonomos.com